31 mayo 2011

FIESTA SCALABRINIANA

"Conquistar a los jóvenes para Dios, éste es el camino más corto y más seguro, para reformar todo" Juan Bautista Scalabrini.
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La visión profética de Monseñor Juan Bautista Scalabrini, acerca de las migraciones y los migrantes está vigente aún en nuestros días. Le tocó vivir las grandes migraciones italianas a las américas y no se quedó como un espectador, decidió tomar cartas en el asunto y dedicó gran parte de su vida al servicio hacia los migrantes, por lo que podemos decir que Dios, por medio de Scalabrini, hizo de él un intercesor y un gran luchador por los derechos de los migrantes, por su dignidad y por su espiritualidad.
Escribió grandes pensamientos que aún hoy están vigentes, son atemporales, su visión es clara y precisa.
Desarrolló una actividad pastoral y social muy amplia: visitó cinco veces las 365 parroquias de la diócesis, a la mitad de las cuales sólo se podía llegar a caballo o a pie; celebró tres sínodos, uno de ellos dedicado al culto eucarístico, difundiendo entre todos los fieles la comunión frecuente y la adoración perpetua; reorganizó los seminarios y reformó los estudios eclesiásticos, anticipando la reforma tomista de León XIII; consagró doscientas iglesias; fue incansable en la administración de los sacramentos y en la predicación; impulsó al pueblo a profesar un amor activo a la Iglesia y al Papa, fomentando la verdad, la unidad y la caridad. Practicó de forma heroica la caridad asistiendo a enfermos del cólera, visitando a los enfermos y a los encarcelados, socorriendo a los pobres y a las familias en desgracia, y siendo generoso en el perdón. Salvó del hambre a miles de campesinos y obreros, despojándose de todo, vendiendo sus caballos, así como el cáliz y la cruz pectoral que le regaló el Papa Pío IX. Fundó un instituto para sordomudas, sociedades de mutua ayuda, asociaciones obreras, cajas rurales, cooperativas y otras formas de Acción católica. Pío IX lo definió «apóstol del catecismo », porque hizo lo posible para que lo enseñaran en todas las parroquias bajo forma de escuela, incluso para los adultos. Ideó y presidió el primer Congreso catequístico nacional de 1889 y fundó el primer periódico catequístico italiano. Ante el desarrollo dramático de la emigración italiana, que se convirtió en fenómeno de masas, desde el comienzo de su episcopado se hizo apóstol de millones de italianos, que vivían en otros países, a menudo en condiciones de semi-esclavitud, y corrían el peligro de abandonar su fe o la práctica religiosa. El 28 de noviembre de 1887, fundó la congregación de los Misioneros de San Carlos (Escalabrinianos), aprobada por León XIII, para proporcionar asistencia religiosa, moral, social y legal a los emigrantes. Impulsó a santa Francisca Javier Cabrini, la madre de los emigrantes, a partir rumbo a América en 1889 para encargarse de los niños, los huérfanos y los enfermos italianos. Él mismo fundó, el 25 de octubre de 1895, la congregación de Hermanas Apóstoles del Sagrado Corazón. De sus enseñanzas nacieron en 1961 las Misioneras Seglares Escalabrinianas. Su intensa actividad episcopal tenía su origen e inspiración profunda en una fe ilimitada en Jesucristo. Su programa era: «Hacerme todo a todos para ganarlos a todos para Cristo». Estaba profundamente enamorado de la Eucaristía: pasaba horas en adoración delante del Santísimo; durante la jornada le hacía muchas visitas y hasta quiso ser sepultado con todo lo necesario para la celebración de la santa misa. Sentía gran pasión por la cruz y una tierna devoción a la Virgen, que se manifestaba en sus homilías y peregrinaciones a santuarios marianos. Este amor le llevó a entregar las joyas de su madre para la corona de la Virgen. Falleció el 1 de junio de 1905, fiesta de la Ascensión del Señor. Sus últimas palabras fueron: «¡Señor, estoy listo. Vamos!». Fue beatificado por S.S. Juan Pablo II el 9 de noviembre de 1997.

29 mayo 2011

Un año de impunidad

Ésta semana se cumple un año de la muerte de Anastasio Hernández, migrante mexicano a manos de la patrulla fronteriza, exactamente en la garita de San Isidro, frente a decenas de personas, su delito al parecer fue pedir que se le diera atención médica antes de ser deportado.
Los agentes de la patrulla alegan que los agredió y que ellos solo se defendieron, pero Anastacio estaba esposado con las manos en la espalda, los patruteros eran al menos diez, lo golpearon con manos y pies y posteriormente le aplicaron descargas eléctricas, lo que ocacionó infarto y daño cerebral.
A un año de distancia encontramos que no hay detenidos, nadie sabe como va la investigación, según comentaron, las cámaras de video no tenían cinta en ése momento y no hay grabación, no hay testigos del lado americano (normalmente hay decenas o cientos de personal de migración, de las diferentes policías, de funcionariohttp://www.blogger.com/img/blank.gifs de migración, etc).
Del lado mexicano algunas decenas de personas vieron la escena, pero temen replesalias de los migras, el gobierno mexicano sólo envió una "enérgica carta" al gobierno vecino, pero finalmente no vemos a la Sra. Justicia por ningún lado, sólo al Sr. Impunidad, los Estados Unidos, se proclaman como la nación mas justa del mundo y hacen justicia en paises diversos, aún cuando nadie lo pide, y aquí en su terreno suscedió un crimen a la vista de muchas personas y no sucede nada.
en la página de CNN viene el video de un tijuanense que grabó la escena, pero no ha pasado nada.
Como dijo el poeta "que frontera tan sufrida, que mundo tan separado"

01 mayo 2011

Vía Crucis Migrante


Marcos 15,6-15: "Cada año, con la ocación de la Pascua, Pilatos solía dejar en libertad a un preso, a elección del Pueblo. Había uno, llamado Barrabás, que había sido encarcelado con otros revoltosos por haber cometido un asesinato en un motín.
Cuando el Pueblo subió y empezó a pedir la gracia, como de costumbre, Pilato les preguntó: ¨¿Quieren que ponga en libertad al Rey de lo Judíos?-pues Pilatos veía que los jefe de los sacerdotes le entregaban a Jesús por una cuesttión de rivalidad. Pero los sumos sacerdotes, incitaron a la gente para que pidiera la libertad de Barrabás.
Pilatos les dijo "¿Que voy a hacer con el que ustedes llaman Rey de los Judíos?"- la gente gritó: ¡Crucifícalo!- Pilatos les preguntó: -Pero ¿Que mal ha hecho?- Y gritaron con ma fuerza: -¡Crucifícalo!-.
Pilatos quiso dar satisfacción al Pueblo: dejó, pue en libertad a Barrabás y sentenció a Jesús. Lo hizo azotar y depué lo entregó para que fuera crucificado.
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REFLEXIÓN: La sentencia que Jesús recibe no es una sorpresa. Él mismo ya imaginaba cómo iva a terminar ése proceso: en condena a muerte. Él, inocente, viene condenado a la pena capital por un sistema social y religioso, que es completamente ciego y corrupto, incapáz de entender las nesecidades del Pueblo.
La sentencia de muerte se repite hoy cuando los poderosos que gobiernan los sistemas políticos y económicos del mundo, se juntan para planear estrategias que favorecen sus propios intereses y concentran las riquezas del mundo en manos de pocos. La sentencia de muerte se repite cuando masas de trabajadores y sus famiias se ven excluídos de la oportunidad de vivir una vida digna y verdaderamente humana en su propia tierra. Ésta sentencia de muerte se renueva cuando las autoridades implementan operativos que condenan a éstos trabajadores migrantes a morir de hambre, frío, cansancio o deshidratación en las montañas o el desierto, a morir ahogados en los canales de agua y en los ríos fronterizos. Ésta sentencia de muerte se renueva en las Leyes migratorias oficialmente aprovadas que les quitan sus derecho fundamentales y su dignidad humana a los migrantes, condenándolod así a una vida clandestina y al descrédito público.
"texto tomado del tríptico de la marcha migrante"

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