13 noviembre 2007

el vampiro


La Señora Lupita le dió la Bendición a su hijo que salía de su casa con planes de cruzar al "otro lado", solo llevando un gran morral cargado con todos sus sueños, ésa fué la última vez que lo vió.
10 años después, un vecino que había estado en tijuana, le comenta a Doña Lupita, que le pareció haber visto a un muchacho que se parecía a su hijo Tomás, pero que no estaba seguro. Como señas le dijo que andaba harapiento, sucio, al parecer drogado o enloquecido, pidiendo caridad para alimentarse, le preguntó su nombre y le dijo que se llamaba el vampiro y se fué; éso fue lo único que le pudo decir a la Señora Lupita.
Doña Lupita sintió en el pecho algo que solo las madres lo pueden sentir y esa sensación no la dejó hasta que vendió unos muebles que tenía para comprar su boleto de autobus hacia tijuana.
-!Pero tu estas loca mujer! Como vas a ir a Tijuana si no sabes si es tu hijo, no sabes donde vive, no sabes nada, naada!, vas a una ciudad de casi dos millones de habitantes, con miles de colonias, en ?donde lo vas a buscar!?
Su marido estaba desesperado por la determinación de su mujer, pero cuando la vió fijamente a los ojos, comprendió que debía de apoyarla.
Cuando llegó a nuestro albergue, estaba muy delgada y pálida, cansada, había sido robada en Obregón, perdió el autobus en Hermosillo y llegó a tijuana de raite, sin un centavo en la bolsa, sin conocer a nadie, hasta que alguien la llevó al albergue.
-Mi muchacho es muy inteligente, es moreno claro, de ojos café claro, le gusta mucho leer, esta un poco mas alto que yo y es muy cuidadoso con su peinado . . . . quesque lo vieron por la cinco y diez.
Esos fueron los datos que nos dió Doña Lupita, con sus ojos llenos de lágrimas, de esperanza, de valor y llenos de una convicción y una determinación que pocas veces se ven.

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